abril 2012


Chuletón del Néstor

Kike_on_tour_chuleton_nestorDe vez en cuando, tras un poteo por la parte vieja donostiarra con dos de mis mejores amigos, se produce algo insólito: los tres sentimos, a la vez, la llamada del chuletón del Néstor. Debe ser cosa de telepatía…

Entrar en el bar, hacerse un hueco en la barra, saludar a Tito y compañía forma parte del ritual. Una vez situados, comienza el espectáculo:

Tomate para tres. ¿Cómo algo tan sencillo como tomate, aceite y sal puede llegar a ser sublime?

En plena vorágine tomatera, especulando sobre la posibilidad de reservar la mesa 19 para la próxima vez, aparece por allí Néstor que te saluda y te presenta la pieza de chuletón que luego felizmente vas a ingerir. Si el tamaño te parece bien le das el ok, si no te la cambia y listo.

Que os puedo decir… carne de calidad sabrosa, en su punto, que unido a un buen ambiente y al saber hacer del personal hacen que volvamos habitualmente a darnos este pequeño homenaje.

Para finalizar, queso del país con membrillo.

Bar Néstor
Pescadería 11. Donostia
www.barnestor.com

Anchoas del Cantábrico

Kike_on_tour_anchoas_del_cantabricoItsas Mendi-Gutiziak, junto al puerto de Getaria, es una empresa dedicada a la elaboración artesanal de anchoas en conserva y su comercialización bajo la marca Maisor.

Hace cosa de un año tuve la oportunidad de ver cómo se realiza todo el proceso según los métodos tradicionales. Las anchoas llegan frescas al obrador, se descabezan y se colocan en unos barriles con sal para que “suelten” el agua que contienen durante 6 meses. Terminado este periodo se limpian de sal, se les quita la piel, se abren los lomos y se quitan las espinas.

Una vez terminado el proceso de elaboración, sólo queda meterlas en los recipientes en los que se presentan, (tarros o bandejas) y cubrirlas con aceite para su óptima convervación.

El resultado es un producto de gran calidad, totalmente recomendable.

Itsas Mendi-Guztiak
Kaia, z/g. Getaria. Gipuzkoa
Anchoas Maisor

Del cerdo hasta los andares

Kike_on_tour_jornadas_matanza_virrey_palafoxUno de los últimos fines de semana de marzo nos dirigimos a la ciudad de El Burgo de Osma a disfrutar de  sus famosas “Jornadas gastronómicas de la matanza” que se celebran desde 1974 con bastante éxito, por cierto.

Tras unos vermuts y aperitivos por la zona de la catedral, nos dijirimos al Restaurante del Hotel Virrey Palafox. Una gran variedad de platos nos esperaban en formato de buenas raciones, a saber:

A modo de entrantes: jamón ibérico, lomo ibérico, torreznos del alma, costillas en aceite, chorizo frito, morcilla de arroz, manitas guisadas, lengua empiñonada, rabos estofados, mollejas con setas, pastel de sesos y endivias, ensalada de oreja y revuelto.

Entonantes: alubias pintas de El Burgo o caldo castellano.

Digestivo: sorbete de limón al cava.

Terceros: cochinillo asado, jamón asado con pasas, jarrete con verdura y lomo escabechado.

Postres: dulces tradicionales, helado y naranja preparada.

Chupitos varios, cafés.

Ni que decir tiene que comimos de maravilla, buen servicio, buena comida, buena bebida y buena siesta en los jardines junto a las murallas de la ciudad.

Jornadas de la matanza

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Aquellos maravillosos años

Kike_on_tour_los_abetos_restauranteAquellos maravillosos años en los que las vacaciones de verano duraban tres meses, recuerdo que los seis miembros de mi familia íbamos al pueblo, como piojos en costura, en el seat 1430 que “gastaba” por aquella época mi padre con las maletas, los zapatos, los abrigos por si acaso, los encargos de no se quién, los geranios de turno para que no se secaran, etc…

Eran viajes largos, interminables, muy distintos a los de hoy en día. Cruzar la Ribera Navarra en pleno julio, con su calor, los innumerables camiones, sin aire acondicionado, sin autovías ni variantes, pasando por el casco urbano de todos y cada uno de los pueblos hacía que el viaje fuera una experiencia eterna que, momentáneamente, se terminaba cuando llegábamos a comer a Los Abetos.

Aquello era el paraíso, pedías el primer plato y te dejaban el puchero en la mesa, con el segundo tres cuartos de lo mismo y con el postre, la locura. Una vez terminada la parada técnica, seguíamos el viaje ya dormidos para tranquilidad de nuestros padres.

Hace unos días, crucé de nuevo Navarra, ya por carreteras más modernas y de camino al pueblo vi el cartel de la fotografía. Me trajo buenos recuerdos.

Kike on tour